Una ejecución correcta garantiza la estabilidad estructural del cerco y su durabilidad ante las variaciones del terreno y el clima.
En CUPER Uruguay, contamos con más de 30 años de experiencia instalando columnas rectas y con codo, adaptadas a todo tipo de superficies, desde suelos blandos hasta zonas con desniveles.
1. Estudio previo del terreno
Antes de colocar las columnas, es fundamental analizar la nivelación, el drenaje y la compactación. En terrenos con pendiente, se recomienda usar niveles de referencia cada 2 a 3 metros para asegurar una alineación visual correcta.
2. Profundidad y base de anclaje
Cada columna debe enterrarse a una profundidad mínima de 1/6 de su altura total, con una base de hormigón firme. En suelos blandos o con humedad alta, se recomienda ampliar la base o reforzar con piedra partida para mejorar el drenaje.
3. Uso de columnas con codo
En zonas expuestas a viento o con alambrado de púas, las columnas con codo proporcionan un soporte adicional y mayor estabilidad lateral. CUPER fabrica ambas variantes para garantizar un resultado seguro y estético.
4. Prevención de desplazamientos
El hormigón debe fraguar al menos 48 horas antes de aplicar tensión sobre la malla o alambre. Evitar cargas prematuras previene movimientos estructurales y microfisuras.
5. Nivelación visual y alineación
Un error frecuente es instalar columnas siguiendo el terreno sin ajustar visualmente la altura final. CUPER recomienda mantener una línea superior nivelada para lograr una estética uniforme, incluso en pendientes pronunciadas.
Instalar correctamente las columnas de hormigón es el primer paso para un cerramiento perimetral duradero, seguro y funcional.
En CUPER, cada proyecto se planifica con precisión técnica y supervisión profesional para asegurar resultados que perduren en el tiempo.

